Asumir-un-compromiso

Asumir un compromiso

Existía un rey llamado Acaz, el cual la Biblia menciona que se apartó de Dios y comenzó a adorar a otros dioses. Llegó un día en que Acaz mandó cerrar las puertas del templo para que el pueblo no pudiera ofrecer más sacrificios, ni ofrendas a Dios.

 

A consecuencia de esto vino la desgracia, los problemas y la miseria total sobre el pueblo y por igual los enemigos prevalecieron sobre ellos, llevándose cautivos a hombres, mujeres y niños.

 

Cuando el rey Acaz murió, en su lugar pasó a reinar su hijo Ezequías. “Comenzó a reinar Ezequías siendo de veinticinco años, y reinó veintinueve años en Jerusalén. (…) E hizo lo recto ante los ojos del Señor”. (2 Crónicas 29:1). “En el primer año de su reinado, en el mes primero, abrió las puertas de la casa del Señor, y las reparó”. (2 Crónicas 29:3).

 

La actitud que tomó Ezequías tuvo gran valor delante de Dios. Él no busco hacer alianza con otros reyes, no buscó resolver el problema por medios políticos. Él sabía que el motivo de toda aquella miseria y de la situación que estaban viviendo su pueblo, era un problema espiritual, el cual no estaba en el exterior sino en el interior de cada uno. “Por tanto, la ira del Señor ha venido sobre Judá y Jerusalén, y los ha entregado a turbación, a execración y a escarnio, como veis vosotros con vuestros ojos…”. (2 Crónicas 29:8). El gran sufrimiento, los problemas y la miseria del pueblo de Israel, fue a causa de que ellos se habían apartado de Dios.

 

Cuando la persona asume un compromiso con Dios su vida comienza a cambiar y ella comienza a vencer sus problemas. Ezequías tomó la decisión correcta. “E hizo venir a los sacerdotes y levitas, y los reunió en la plaza oriental. Y les dijo: !!Oídme, levitas! Santificaos ahora, y santificad la casa del Señor, el Dios de vuestros padres, y sacad del santuario la inmundicia”. (2 Crónicas 29:4,5).

 

Las puertas del Santuario estaban cerradas y esto era un impedimento para que el pueblo fuera a rendir culto a Dios, por medio de sus ofrendas y sacrificios. A causa de esto el mal vino sobre ellos. El sacrificio y la ofrenda son una manifestación de fe, es una manera de poder expresar el amor y la fe hacia Dios.

 

“Ahora, pues, yo he determinado hacer pacto con el Señor, el Dios de Israel, para que aparte de nosotros el ardor de su ira”. (2 Crónicas 29:10). La actitud que tomó Ezequías fue una decisión que cambió tanto la vida de él como la del pueblo, él asumió un compromiso con Dios y este pacto lo llevó a la fidelidad y obediencia a la Palabra de Dios.

 

“Así, pues, hubo abundancia de holocaustos, con grosura de las ofrendas de paz, y libaciones para cada holocausto. Y quedó restablecido el servicio de la casa del Señor. Y se alegró Ezequías con todo el pueblo, de que Dios hubiese preparado el pueblo; porque la cosa fue hecha rápidamente”. (2 Crónicas 29:35-36). Ezequías trajo la prosperidad y la abundancia para  el pueblo, a partir de una actitud que el tomó delante de Dios.

 

Al igual que Ezequías, si usted está cansado con la situación en la que está viviendo y quiere ver en su vida una transformación, asuma un compromiso con Dios y usted comprobará Su poder en su vida. La decisión está en usted. Dios le bendiga.

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