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¿Cómo aumentar su fe?

Jesús, en una ocasión dijo que si nuestra fe fuese como un grano de mostaza sería suficiente para mover montañas, ahora bien, esto sucederá siempre que no dudemos en nuestro corazón. Puede pensarse que Jesucristo dijo que no era preciso que mi fe fuese necesariamente muy grande, porque un grano de mostaza es pequeño.

 

El gran problema, es que no siempre la fe llega ni aún a alcanzar este pequeño tamaño y dimensión. Y así en nuestra experiencia, constatamos que ni como un grano de mostaza llega, a veces, a ser nuestra fe. Por eso Dios, a través del apóstol Pablo dijo a Timoteo, su discípulo amado (porque lo era en la fe y le amaba mucho) y entre muchos consejos dijo así:

 

“Pero tú, oh hombre de Dios, huye de estas cosas, y sigue la justicia, la piedad, la fe. El amor, la perseverancia y la amabilidad. Pelea la buena batalla de la fe; echa mano de la vida eterna…” (1 Timoteo 6:11,12).

 

Fíjese bien que las palabras “echa mano” es como decir “toma posesión de la vida eterna”. Pero entes él había dicho “hombre de Dios”. Y así vemos que aunque Timoteo era un hombre de Dios, todavía necesitaba tomar posesión de su salvación.

Es decir, no sólo haberse salvado por Jesucristo, sino aplicar prácticamente cada día el Poder de Dios, “la salvación” a su experiencia cristiana. Porque este es el principal objetivo y la principal meta de una persona cristiana, de una persona de Dios. Es aquello que Dios quiere para nosotros.

 

No crea, ni piense que Dios está preocupado porque nosotros en esta vida tengamos una , dos o tres bendiciones. ¡No! Su voluntad es que nuestra vida sea una bendición, es decir, que nosotros seamos continuamente bendecidos en todas las areas de la vida y, disfrutando de la presencia misma de Dios en cada actuación de nuestra vida.

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