Corazon sincero

Corazón sincero

El apóstol Pablo hablando a los hebreos dijo: “Éste es el pacto que haré con ellos después de aquellos días, dice el Señor: Pondré mis leyes en sus corazones, y en sus mentes las escribiré”, añade: “Y nunca más me acordaré de sus pecados y transgresiones…”. (Hebreos 10:16-21).

 

El Señor Jesús dio la vida por nosotros, para redimir nuestros pecados, eso significa que Su sangre nos purifica. Y esto nos da la libertad de entrar en el lugar Santísimo que es la Presencia de Dios. El sacrificio que el Señor Jesús hizo por la humanidad lo ha convertido en el gran sacerdote de la casa de Dios y por igual Él está sentado a la derecha del Padre para interceder por aquellos que se acercan a Él por la fe.

 

Acerquémonos, pues, con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia y lavados los cuerpos con agua pura. Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió. (Hebreos 10:22-23). Cuando uno hace del Señor Jesús nuestro único Señor y Salvador, y comienza a vivir por la fe en Su Palabra, nunca más uno se encuentra solo, las dificultades vienen, pero el mal nunca prevalece porque la confianza está puesta en que Dios nos dará la victoria.

 

El hecho de que una persona viva por la fe y sea de Dios, no significa que obtendrá todo muy fácilmente, el mal siempre intentará desviarla de la Presencia y del camino de Dios. Cabe a cada uno de nosotros mantenernos firmes y confiados en la promesa del Señor, para que Satanás no pueda prevalecer sobre nuestra vida.

 

Cuántas no son las personas que se han acercado a Dios con un profundo vacío en su interior, pero cuando ellas abrieron su corazón para Dios y comenzaron a buscarlo con sinceridad, entonces recibieron Su Espíritu y su vida se transformó.

 

Cuando la persona tiene el Espíritu Santo, ella está en la luz y de ninguna manera las tinieblas pueden permanecer, cuando la persona tiene el Espíritu Santo, ella piensa como el Señor Jesús piensa: ama a su prójimo y lo respeta, su carácter y su forma de actuar cambia completamente, porque la persona ha tenido una experiencia con Dios.

 

Si usted quiere vivir apoyado solo en la Palabra de Dios, tener fuerzas para alejarse del pecado, quiere hacer del Señor Jesús su guía y su Salvador, ríndase a Él, búsquelo con un corazón sincero, sea  humilde para reconocer sus errores y así usted dará lugar para que el Espíritu Santo obre en usted y Él transforme su vida. Dios los bendiga abundantemente.

 

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