gigante

¿Cuál es su gigante?

En una ocasión el pueblo de Israel estaba siendo amenazado por sus enemigos, los filisteos. Los cuales habían preparado un hombre gigante para que fuera un guerrero, ese gigante era Goliat. El gigante retó al pueblo de Israel diciendo que un hombre luchará contra él. Si ese hombre lo vencía entonces los filisteos serían esclavos, del pueblo de Israel, pero si Goliat vencía pasaría todo lo contrario.

 

¿Quién sería capaz de enfrentar a aquel gigante? Los soldados de Israel cuando miraban para el tamaño del hombre, tenían miedo. Actualmente no es diferente muchas son las personas que se encuentran deprimidas, con miedo, porque miran para el tamaño de las dificultades.

 

Cuando David fue ha visitar a sus hermanos que estaban sirviendo al ejercito de Israel, escuchó cuando Goliat amenazaba al escuadrón de Israel y se indignó, él era muy joven para estar en el ejercito, pero era de fe y siempre tuvo su corazón en Dios, además, vivía apoyado en Su Palabra. Indignado David dijo: “¿quién es este filisteo incircunciso, para que provoque a los escuadrones del Dios viviente?”. (1 Samuel 17:26).

 

Así, David fue a luchar contra el gigante, él no temió, porque confiaba en Dios. Pero cuando el gigante lo miró lo menospreció diciéndole que ‘daría sus carnes a las aves del campo’. “Entonces dijo David al filisteo: Tú vienes contra mí con espada lanza y jabalina; pero yo voy contra ti en el nombre del Señor de los ejércitos, el Dios de los escuadrones de Israel, …”. (1 Samuel 17:45). David con solo una honda y una piedra derrumbó al gigante, en cambio Goliat con toda su armadura que tenía no pudo contra David.

 

Hoy en día todos tenemos un gigante en nuestra vida, algo que desafiar. Por lo tanto si queremos derrumbarlo, no debemos mirara para el tamaño de ese problema, y enfrentarlo con fe y determinación que Dios nos dará la victoria. No podemos dar lugar a miedos o a dudas, la lucha puede ser grande, pero la victoria es segura.

 

Si usted persevera en la fe y vive apoyado en la Palabra de Dios, usted no será más humillado por ese gigante que tal vez humanamente hablando sea imposible de derribar. Pero, para quienes son determinados y dependen de Dios no hay nada imposible, para estos no existe problema gigante que no puedan derribar.

 

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario