Sacrificar

Decidido a sacrificar

Cuando Dios le dijo a Abraham que saliera de su tierra y de su parentela para la tierra que Él le mostraría, Abraham escuchó la voz de Dios y obedeció, él siempre demostró un carácter obediente, haciendo tal y como se lo pedía Dios. Abraham ya había vivido muchos años en fidelidad, obediencia y presentando sacrificios para Dios.

 

Llego un momento en que Abraham ya tenía todo, su mayor sueño de ser padre de un hijo con Sara ya se había realizado, aparentemente él  ya no necesitaba de sacrificar más. Pero, una vez más, Dios quería ver la fe de Abraham, por eso en ese ocasión le pidió a su hijo Isaac como sacrificio en el altar.

 

Abraham podía haber pensado que ya había sacrificado bastante, sin embargo él no cuestionó, no preguntó nada a Dios y una vez más obedeció y tomó la difícil decisión de sacrificar a su hijo Isaac, cuando Dios se lo pidió. Abraham confiaba en Dios y creía que Él tenía el poder para resucitar a su amado hijo de los muertos.

 

La actitud de Abraham provocó un juramento por parte de Dios. Él juró por Él mismo que bendeciría a Abraham y a toda su descendencia. (Génesis 22:1-24). Nosotros que creemos somos descendiente, los herederos de Abraham.

 

Abraham tuvo todo lo que quiso, todos sus sueños se realizaron, porque en todo momento él manifestó la fe y obedeció la voz de Dios. Si usted sigue el ejemplo de Abraham y manifiesta su fe, usted será bendecido como lo fue Abraham. Pero es su decisión, depende única y exclusivamente de usted.  Dios los bendiga

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario