confianza

Di al pueblo que marche…

El apóstol Pablo dijo: “No perdáis, pues vuestra confianza que tiene grande galardón”. (Hebreos 10:35).

 

Para mantenernos en la fe es necesario no dejarnos influenciar por lo que nuestros ojos físicos ven, independientemente de las circunstancias es necesario mantener la confianza en Dios y usar la fe.

 

Un ejemplo de confianza en Dios fue Moisés, quien en Egipto era un príncipe pasó a ser pastor de ovejas en el desierto y fue ahí cuando subió al Monte Sinaí y Dios se le apareció y lo llamó para que fuera a rescatar a Su pueblo de la esclavitud de Egipto.

 

Pasar por dificultades, es parte de la vida de quienes asumieron seguir al Señor Jesús.
Cuando Moisés regresó a Egipto, sacó al pueblo con manos poderosas, saliendo con muchas riquezas. Cuando el pueblo de Israel ya había partido rumbo a la Tierra Prometida, el faraón y sus siervos dijeron: “¿Cómo hemos hecho esto de haber dejado ir a Israel, para que no nos sirva? Y unció su carro, y tomó consigo su pueblo…”. (Éxodo 14:5).

 

Satanás siempre intentará destruir la fe de aquellos que sirven a Dios, él no desiste. Los egipcios vinieron tras el pueblo, y el pueblo tomó el único camino que había, que era hacia el Mar Rojo, de repente el pueblo no tenía más salida, toparon con el mar y atrás venía el gran ejercito de los egipcios, al parecer en aquel momento el pueblo de Israel se encontraba sin salida.

 

Entonces, el pueblo se rebeló contra Moisés diciendo: “¿No había sepulcros en Egipto, que nos has sacado para que muramos en el desierto?”. (Éxodo 14:11). Aquel pueblo, no era espiritual y no usaba la fe, era un pueblo incrédulo. Nosotros no podemos ser de igual manera, pues es en los momentos más difíciles de la vida que más debemos poner la fe en acción.

 

Moisés dijo: “No temáis; estad firmes, y ved la salvación que el Señor hará hoy con vosotros; porque los egipcios que hoy habéis visto, nunca más para siempre los veréis. El Señor peleara por vosotros y vosotros estaréis tranquilos”. (Éxodo 14:13, 14). Dios es quien pelea, Él lucha por nosotros y nos da la victoria.

 

Moisés comenzó a clamar a Dios y Él le dijo: “Porque clamas a mí Moisés, di a los hijos de Israel que marchen. Y tú alza tu vara y extiende tu mano sobre el mar y divídelo y entren los hijos de Israel, por en medio del mar en seco”. (Éxodo 14:15, 16). En aquel momento era necesario actuar la fe,  ellos no podían retroceder. Moisés usó la fe y Dios le dio la victoria, abriendo el mar, para que el pueblo de Israel pasara en seco, y los enemigos perecieron en medio del mar. (Éxodo 14:27-30).

 

Hay momentos en que, clamar a Dios no es suficiente, hay que confiar y usar la fe, es solo en esos momentos de mayor dificultad, que podremos ver el poder de Dios manifestándose en nuestra vida.

 

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