tentaciones

¿Cómo soportar las tentaciones?

Aunque no te des cuenta, tú eres siervo de a quién obedeces. Todo el tiempo escuchas sugerencias sobre qué hacer, qué actitudes tomar. Algunas son buenas, otras son malas. Unas provienen de personas, otras son pensamientos que atraviesan tu mente. Pues debes saber que esas ideas o son sugerencias de Dios o del diablo.

 

¿De quién eres siervo?, ¿a quién has escuchado? El diablo se empeñó en engañar a Adán y a Eva haciéndoles creer que no pasaría nada si desobedecían a Dios. Al hacer caso a la voz del mal, ellos dos le entregaron junto con su obediencia su autoridad para vencer, y Satanás pudo así dominar sus vidas.

 

Por más que Dios sea amor, Él también es Justo. Las leyes que estableció no pueden cambiarse: toda acción tiene consecuencias. Dios nos orienta, nos da su palabra, pero el hombre decide a quién escuchar, y a quien escuche será el señor de su vida.

 

Si Dios es tu señor, nada te faltará; pero si el diablo es tu señor, todo te faltará. En Dios hay felicidad verdadera, paz y abundancia; en el diablo hay engaño, alegría temporal que termina en desgracia y destrucción. Por eso, debes aprender a pensar antes de actuar, discernir si cierta actitud te va a hacer bien o no. Decir que «la tentación fue demasiado grande» es una mala excusa. La Biblia no miente y asegura que nadie es tentado más de lo que pueda soportar.

 

Jesús nos puso el ejemplo de cómo vencer la tentación. Aunque Él es Dios, vino en forma de hombre y fue sujetado a las mismas debilidades que cualquier humano tiene, aun así no pecó. Él también fue tentado por el diablo, quien intentó hacerlo pecar en varias ocasiones (lee Mateo 4).

 

Dos cosas importantes tuvo Jesús para vencer al diablo: el Espíritu Santo y el saber cómo usar la palabra de Dios (la Biblia) para fortalecerse. Tú puedes, al igual que Jesús, vencer cualquier tentación para evitarte a ti mismo un futuro desagradable, pero necesitas empeñarte en recibir el Espíritu Santo (quien es el mejor consejero de todos) y conocer la Biblia para saber defenderte de los problemas (pues en ella encontrarás qué te promete Dios y cómo lograr el cumplimiento de esas promesas).

 

En el Centro de Ayuda Universal queremos ayudarte. Solo así, siendo siervo de Dios (al obedecerlo), Él será tu Señor y te cuidará como nadie más podría hacerlo.

 

 

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