Esfuerzo

Esfuerzo y sacrificio: La raíz de la victoria

No se planta un árbol y de inmediato crece, es necesario de tiempo para que sus raíces se formen y se torne un árbol fuerte y frondoso. De igual manera las bendiciones de Dios no se conquistan de un día para el otro es necesario que haya esfuerzo, sacrificio y perseverancia.

 

¿Quién no quiere tener, éxito y prosperidad?, pero bien, sabemos que nada en esta vida se conquista con facilidad, para todo requerimos pagar un precio y en este caso las bendiciones de Dios solo pueden ser conquistadas a través de la obediencia a Su Palabra y a través de actitudes de fe.

 

Son muchas las personas que al buscar de Dios, quieren que sus problemas se resuelvan inmediatamente, pero no están dispuestas a sacrificar, a luchar, a renunciar y a someterse a la voluntad de Dios.

 

El Señor Jesús dice: que el Reino de los cielos se conquista con esfuerzo, esto nos da a entender, que para tener una vida transformada tiene que haber esfuerzo y sacrificio. El mayor ejemplo de esto fue el propio Señor Jesús, quien tuvo que pagar el precio, sacrificando su propia vida, en favor de la humanidad para nuestra salvación y el perdón de nuestros pecados.

 

El Señor Jesús se despojó de Su gloria de Su majestad, de Su riqueza y vino a este mundo como hombre, sujeto a las misma debilidades, a los mismos problemas y tentaciones. Él fue humillado, perseguido, ajusticiado, sufrió de todo y aún fue clavado en la cruz, pero Él conquistó su meta, su objetivo, Dios lo resucitó de los muertos y le dio un nombre que es sobre todo nombre. “… para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, en la tierra y debajo de tierra”. (Filipenses 2:10). Dios los bendiga.

 

 

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