ignoracia

Ignorancia

Había dos amigos que no eran muy inteligentes. Se despertaron a medianoche y uno le dijo al otro:

–Sal fuera y dime si ya ha amanecido. Observa si ha salido el sol.

El hombre salió al exterior y comprobó que todo estaba muy oscuro. De vuelta explicó:

—Está todo tan oscuro que no me es posible ver si el sol ha salido.

Y el otro repuso:

—No seas necio. ¿Acaso no puedes encender una linterna para ver si el sol ha salido?

 

Reflexión:

Muchas veces así procede el ser humano, es necio espiritualmente porque aun no aprendió a distinguir entre lo espiritual y lo material. Busca la felicidad en lo material, pero su búsqueda es insatisfactoria, porque no busca lo que debe ni donde debe buscar.

 

La verdadera felicidad es mucho más que solo disfrutar de las cosas materiales. Esta felicidad tan anhelada se encuentra en la salvación del alma, en aceptar al Señor Jesús de todo su corazón como su único Señor y Salvador, colocándolo en primer lugar en su vida.

 

Para esta persona la felicidad no depende de las circunstancias. Sino de su fe depositada en Las Promesas de Dios. Por lo cual aún pasando por dificultades ella se mantiene firme, con paz interior y confiando en las promesas de Dios:

 

El Señor Jesús dijo: “Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tenéis tribulación; pero confiad, yo he vencido al mundo. (Juan 16:33).

 

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario