La-corriente

La corriente de la vida

Cuenta una historia taoísta que un anciano cayó accidentalmente en la corriente del río llevándolo a una alta y peligrosa cascada. Los espectadores temieron por su vida. Milagrosamente, salió vivo e ileso, río abajo al final de la cascada.

 

La gente le preguntó cómo logró sobrevivir. “Yo me adapté a el agua, no el agua a mí. Sin pensar, me dejé moldear por el agua. Hundiéndome en la corriente, salí con la corriente. Así es cómo sobreviví”.

 

De igual forme sucede en la vida cristiana, muchas de la veces surgen severas situaciones en las que parece que no tendremos fuerzas para vencer.

 

Sin embargo es a través de las luchas y las dificultades que aprendemos a depender más de Dios, a usar la fe y a mantener la confianza en Su Palabra. Es ahí que nuestra fe es moldeada.

 

La Biblia dice: “En lo cual vosotros os alegráis, aunque ahora por un poco de tiempo, si es necesario, tengáis que ser afligidos en diversas pruebas, para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo. (1 Pedro 1:6,7).

 

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