Alma

El precio de nuestra alma

Quien piensa que Dios es mago, se equivoca. Al igual que todo lo valioso en esta vida, las bendiciones también requieren esfuerzo, decisión. Por tal motivo, ser religiosos o fanáticos no garantiza la felicidad. Nuestra vida y la salvación de nuestra alma serán solo el resultado innegable de si nos hemos entregado a Dios o no. No depende de religión.

 

Es una ley que no miente: a mayor sacrificio (entrega), mayor victoria. Si le das espacio a Dios en tu vida y lo obedeces, Él cuidará de ti; de tu vida y de tu alma de lo contrario no.

 

Jesucristo debió ofrecerse a sí mismo para poder salvarnos. Él pudo enviar a un ángel o sacrificar a un profeta, pero sabía que el precio de nuestra alma es mucho mayor. Él nos creó.

 

¿Qué quiere Dios de nosotros? Que reconozcamos que es el dueño de todo. Que sigamos sus consejos sobre cómo vivir. Que aprendamos a confiar en Él.

 

¿Qué nos ofrece Dios? El todo de Él por el todo de nosotros. Nuestro ser entero.

 

Quienes no están dispuestos a sacrificar y renunciar, no lograrán nada ni en esta vida ni en la que viene. En la Biblia, en 2 Corintios 8:9, dice que Jesús se entregó por nosotros para que fuéramos ricos -en todos los aspectos-. Sin embargo, también aclara que también en nosotros debe existir la misma disposición que Él tuvo: sacrificar.

1 comentario
  1. Cinthia Mansur
    Cinthia Mansur Dice:

    Como somos preciosos para Dios, el precio fue alto…ó mejor, no hay precio… Él valoriza a nosottros…pero cual valor hemos dado Quien deberia ser la prioridad en nuestras vidas….

    Responder

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