Preocupaciones

Preocupaciones por cosas equivocadas

Problemas, estos nunca dejan de existir. La gravedad de cada uno puede afectar nuestra mente, hasta el grado de soñarlas. Pero cuando usted oye que sólo con el Espíritu Santo recibirá el poder para vencer cualquier dificultad que se presente en su vida, entonces sus pensamientos se centrarán en buscar a Dios por esa intención y no por la de mantenerse firme en la fe cristiana.

 

En lugar de buscar el Espíritu Santo su mente y oraciones serán por su familia, la situación económica, problemas laborales, sentimentales… Y como la presencia de Dios no es su prioridad, entonces nunca tendrá el revestimiento de Dios y esa fuerza para vencer.

 

Primero debe entender que al buscar la presencia de Dios, usted demuestra la confianza que tiene en Él. Que pase lo que pase, si está en las manos de Dios, todo saldrá mucho mejor de lo esperado. Pero en las oraciones de búsqueda usted pide por esos bienes y no por la necesidad más grande: el Espíritu Santo.

 

Cuando busque la presencia de Dios, despreocúpese, entregue todo en Sus manos y sólo confíe, Él hará su parte:

Buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. (San mateo 6:33)

 

Otra preocupación es el hablar en lenguas, ya que no todo aquél que habla en lenguas es bautizado en el Espíritu Santo. El diablo también lo hace, mas no por ello usted debe temer que entre un espíritu maligno en lugar del Espíritu de Dios. Si realmente está pidiendo el Espíritu Santo, tenga la seguridad de que es lo que recibirá. Dios no da gato por liebre:

 

¿Qué padre de vosotros, si su hijo le pide pan, le dará una piedra?, ¿o si en lugar de pescado, le dará una serpiente? (San Lucas 11:11)

 

Disfrute cada oración de búsqueda, pues son el momento en el que usted habla directamente con Dios. Solamente son usted y Él, y nadie más. Que nada lo distraiga, mucho menos con quien está a su lado. Sólo es cuestión de confianza. Cada vez que lo busque, muestre esa confianza y amor al pensar sólo en Él.

En la fe.

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