Compromiso

Primero el compromiso, luego las bendiciones

La fe tiene que salir de la mente, no del corazón. El corazón busca emociones, pero las emociones no resuelven nada, solo nos distraen temporalmente. En algunas iglesias hay coros, se entonan muchas canciones… Sin embargo, eso no cambia que las personas entren con problemas y salgan con los mismos problemas. La fe bíblica, que funciona y trae bendiciones, es racional; una decisión, no un impulso.

 

Lo que te cambiará la vida no será un pastor, obispo o papa; tampoco una iglesia en sí. Lo que cambia la vida y la llena de bendiciones es seguir la orientación de la Palabra de Dios, asumir un compromiso con Él. Y a mucha gente no le gusta escuchar la palabra «compromiso», pero si no se quiere un compromiso con Dios, ¿cómo esperar recibir algo de Él? ¿Cómo esperar una vida plena, exitosa, feliz?

 

Dios se le apareció a Jacob en sueños, en el desierto, y le dijo:

«[…] “Yo soy el Señor, el Dios de tu padre Abraham y el Dios de Isaac. A ti y a tu descendencia les daré la tierra donde ahora estás acostado. Tu descendencia será como el polvo de la tierra, y te esparcirás hacia el occidente y el oriente, hacia el norte y el sur. En ti y en tu simiente serán bendecidas todas las familias de la tierra. Date cuenta de que yo estoy contigo. Yo te protegeré por dondequiera que vayas, y volveré a traerte a esta tierra. No te dejaré ni un momento, hasta que haya hecho lo que te he dicho”» (Génesis 28:13-15).

 

Cuando Jacob escuchó esta promesa de Dios, él tomó la decisión de cambiar (pues hasta antes había sido un hombre tramposo). Jacob hizo un voto con Dios. A partir de aquel momento, el Señor fue su Dios, su único Dios, y de todo lo que Dios le dio, Jacob apartó el diezmo como símbolo de su alianza. Cuando la persona obedece la Palabra de Dios, ella está obedeciendo al propio Dios.

 

Sin importar lo que estés viviendo, si usas la fe, apoyándote en la Palabra de Dios, tu vida cambiará como ocurrió con la vida de Jacob. Si quieres prosperar, vencer, marcar la diferencia en este mundo, y sobre todas las cosas recibir la plenitud del Espíritu Santo en tu vida, sigue la orientación de la Palabra de Dios, cueste lo que cueste. Cualquier sacrificio o esfuerzo que debas hacer valdrá la pena. Dios se manifestará en tu vida y la cambiará.

1 comentario

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario