Corazón

¿Qué tienes para ofrecer?

Cuenta la historia que un sabio llegó a una ciudad desconocida, él fue para enseñar a las personas lo que él sabía, pero ellas no le prestaron atención. El sabio sólo consiguió reunir a algunos pocos jóvenes, mientras el resto de los habitantes se reía de su trabajo.

 

Paseaba con su pequeño grupo de discípulos por la calle principal, cuando un grupo de hombres y mujeres empezó a insultarlo. El sabio en lugar de fingir que no se daba cuenta, fue hacia ellos y los bendijo.

 

Las personas quedaron murmurando con respecto a la actitud del sabio y decían: “¿Cómo es posible que nosotros tratamos mal a este hombre y aún así él nos bendice?”.

 

Al irse de allí, uno de sus discípulos comentó:

– Señor todas estas personas le decían cosas horribles y usted solo les respondió con palabras bellas y bendiciéndolas.

 

El sabio respondió:

– Cada uno de nosotros sólo puede ofrecer lo que tiene, ellos me ofrecieron agresión y maltratos, porque eso es lo que hay en sus corazones. Esta fue la razón por la que no reaccioné igual a ellos.

 

“Porque cada árbol se conoce por su fruto; pues no se cosechan higos de los espinos, ni de las zarzas se vendimian uvas. El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el hombre malo, del mal tesoro de su corazón saca lo malo; porque de la abundancia del corazón habla la boca”. (Lucas 6:44-45).

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario