Pato

¿Te acuerdas del pato?

En vacaciones, dos hermanos fueron a visitar a sus abuelos al campo. Al más chico le regalaron una gomera para jugar en los alrededores. Siempre estaba practicando, pero no lograba dar al blanco. Una tarde vio al pato preferido de su abuelito.

 

En un impulso, tiró y terminó pegándole al pato en la cabeza y lo mató. ¡En ese momento se paralizó y se entristeció! Entró en pánico y escondió al pato muerto entre los pastizales. Beatriz, su hermana, vio todo pero no le dijo nada a los abuelos.

 

Al día siguiente, después del almuerzo, el abuelo dijo: —Beatriz, vamos a lavar los platos.

 

Pero ella le respondió: —Abuelo, Felipe me dijo que quería ayudar en las cosas de la cocina.

 

Y mirándolo le susurró: —¿Te acuerdas del pato? – Entonces él lavó los platos.

 

Más tarde el abuelo les preguntó si querían pescar, pero la abuela dijo: —Disculpen, pero yo necesito que Beatriz me ayude a hacer la cena.

 

Beatriz apenas sonrió y dijo: —Está bien, pero Felipe me dijo que hoy quería ayudar a preparar la cena.

 

Y le susurró nuevamente: —¿Te acuerdas del pato?

 

Entonces, Beatriz fue a pescar y Felipe se quedó a ayudar.

 

Después de varios días, Felipe siempre terminaba haciendo el trabajo de Beatriz hasta que él, finalmente, no aguantando más, le confesó a su abuelo que había matado al pato.

 

El abuelo lo abrazó y le dijo: —Querido, yo sé… estaba en la ventana y vi todo, pero porque te amo, te perdoné. ¡Yo sólo estaba preguntándome por cuánto tiempo más dejarías que Beatriz te hiciera su esclavo!

 

Reflexión:

Sea cual fuere su pasado, con mentiras, engaños, malos hábitos, odio, enojo, sea lo que fuere, usted necesita saber que Dios estaba en la ventana y vio todo lo que ocurrió.

 

Él conoce toda su vida, Él quiere que usted sepa que Él lo ama y que usted está perdonado.

 

Él solo quiere saber cuánto tiempo dejará que el diablo lo este haciendo su esclavo.

 

Dios sólo está esperando que usted le pida perdón, Él no sólo perdona, sino que también olvida.

El precio es la fe para que Dios lo perdone.

 

Vaya adelante, marque la diferencia y recuerde siempre: ¡Dios está en la ventana y sabe todo!

La voluntad de Dios nunca se manifestará sin que usted tome una actitud de fe.

1 comentario

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario