Tú decides

Tú decides

No te detengas en lo malo que has hecho; camina hacia lo bueno que puedes hacer. Tú decides a donde llegar.

 

No te culpes por lo que hiciste, decide no repetirlo.

 

No te mires con tus ojos, contémplate con la mirada de quien amas.

 

No pienses en lo largo que es el camino de tu transformación, sino que en cada paso que des estarás más cerca de ser lo que quieres ser. Tú decides quien ser.

 

No confíes en tus propias fuerzas; pon tu vida en manos de Dios. Tú decides hacerlo.

 

No trates que otros cambien; comienza por tu propia vida. Tú decides cambiar.

 

Sólo contempla la meta y no veas lo difícil que es alcanzarla.

 

Vive cada día, aprovecha el pasado para bien y deja que el futuro llegue a su tiempo.

 

Busca alguien con quien compartir tus luchas hacia la libertad; una persona que te entienda, te apoye y te acompañe.

 

Aprende a mirarte con amor y respeto. Recuerda que tú decides.

 

Decide vivir cada día como si fuese el último día de ti vida, sin resentimientos, ni obstáculos que puedan desviar tu fe de la Palabra de Dios que promete darnos vida y vida en abundancia.

 

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario