36164768 - a depiction of the pearly gates of heaven open with the bright side of heaven contrasting with the duller foreground

Vida abundante en el Reino

El Señor Jesús dice en Su Palabra, que el Reino de los Cielos se conquista con esfuerzo, esto nos da a entender, que si nosotros queremos una vida transformada tiene que haber de nuestra parte esfuerzo y sacrificio.

 

El mayor ejemplo de sacrificio fue el propio Señor Jesús, quien tuvo que pagar el precio, sacrificando su propia vida, en favor de la humanidad para nuestra salvación y el perdón de nuestros pecados.

 

Él se despojó de Su gloria de Su majestad, de Su riqueza y vino a este mundo como hombre, sujeto a las mismas debilidades y tentaciones. Él fue humillado, perseguido, sufrió injusticias y aún fue clavado en la cruz, pero Él conquistó su meta, su objetivo, Dios lo resucitó de los muertos y le dio un nombre que es sobre todo nombre. El nombre del Señor Jesús está por encima de todos los nombres, es el nombre más glorioso, más importante, más poderoso que existe.

 

Conquistar el Reino de los Cielos significa una vida prospera en cada área de su vida, e inclusive la salvación eterna por la cual luchamos todos los días.

 

Pero es muy importante entender que, el cambio en nuestra vida no acontece de un día para otro, todo viene a su tiempo y requiere de nuestro esfuerzo, usted verá el fruto de su entrega a su tiempo, si se mantiene en la Presencia de Dios.

 

Si realmente usted quiere el Reino de Dios en su vida, vuélvase a Él, sométase a Su Palabra, dependa de Él, persevere en la práctica de la fe y es así que usted podrá tomar posesión de las riquezas y de las grandezas de Dios en su vida.

Dios los bendiga.

 

“Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, ni estuvo en camino de pecadores, ni en silla de escarnecedores se ha sentado sino que en la ley del Señor está su delicia, y en su ley medita de día y de noche. Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, Que da su fruto en su tiempo, Y su hoja no cae; Y todo lo que hace, prosperará”.(Salmos 1:1-3).

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario