¿Qué voz está escuchando?

Muchas personas son usadas por el mal por medio de las palabras de desanimo con la finalidad de colocar dudas en su corazón de quienes buscan a Dios.

 

Para estos instrumentos del mal todo está equivocado, todo es negativo, nada está bien. El diablo envía personas usadas por él a filtrarse en medio de la iglesia del Señor Jesús para intentar desviar a los cristianos de su fe en Jesús.

 

Regularmente a las personas les cuesta mucho tomar una decisión correcta, y cuando lo hacen, cuando ellas se entregan a Jesús, el diablo, quien ya no lo puede impedir, enseguida busca otra táctica. Por ejemplo, sopla en su mente, lanza pensamientos como: “No sirve de nada, no hay más solución para su problema”.

 

El diablo usa personas de su propia casa, personas de su familia para desviarle de Dios. E incluso las personas que amamos son usadas por el mal para impulsar ideas equivocadas, para desanimarnos y desviarnos de la fe en Dios. Es necesario estar muy atento para no caer en esas trampas.

 

Usted no tiene que dar oído a nada ni a nadie, y solamente escuchar la voz de Dios, la voz del Espíritu Santo.

Es muy fácil discernir cuál es la voz de Dios, y cuál es la voz del diablo: La voz del diablo es la palabra de duda, de derrota, aquella que le oprime y que le trae angustia. La voz de Dios es la palabra de certeza, de fe, de ánimo, de vida, la palabra de Dios sirve para consolar, para liberar y edificar su vida.

 

Tenga cuidado para que usted no sea sorprendido, es necesario estar atento. ¿Cuál voz usted va a escuchar? En nuestra vida siempre estaremos propensos a escuchar dos voces. Cuando alguien toma la decisión de aceptar al Señor Jesús, el diablo ya no puede tocar en tal persona, pero él irá a trabajar con la palabra, intentando sembrar dudas en su corazón.

 

Vamos a escuchar la voz de Jesús, la Palabra de Él solamente, esto nos mantendrá fuertes y firmes siempre. —Así que la fe viene por el oír, y el oír, por la palabra de Dios. (Romanos 10:17).

 

Obispo Paulo Roberto.

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