Biblia

La voluntad de Dios

Cuando la persona cree que el Señor Jesús es el único camino, la verdad y la vida, entonces ella debe entregarse totalmente a Él, y estar dispuesta a sacrificar los placeres, los engaños, las ilusiones de este mundo, dejar a un lado las religiones para así agradarlo y hacer la voluntad de Él.

 

El Reino de Dios, se conquista con esfuerzo y con sacrificio. El sacrificio mayor que Dios requiere de usted es su propia vida, es usted tener valor para renunciar al pecado: De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es las cosas viejas pasaron; todas son hechas nuevas. (2 Corintios 5:17). Dios quiere borrar el pasado malo y hacer todo nuevo en su vida. El Espíritu Santo quiere llenar su corazón de paz, darle fuerzas para vencer y tomar posesión de su vida, pero Él no va a hacer nada, si usted no toma una decisión movida por su propia fe, para someterse a Su voluntad.

 

Un ejemplo de entrega, fue María, quien fue escogida por Dios. Él tenía un plan para la vida de ella, así como Él lo tiene para cada uno que se entrega a Él con sinceridad. El ángel de Dios le dijo: María, no temas, porque has hallado gracia delante de Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre Jesús. (…). Entonces María preguntó al ángel:¿Cómo será esto?, pues no conozco varón. Respondiendo el ángel, le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por lo cual también el Santo Ser que va a nacer será llamado Hijo de Dios. (Lucas 1:28-35).

 

María no tenía que preocuparse, ella solo debía aceptar y rendirse al Señor Jesús, para que el Espíritu Santo hiciera actuará en la vida de ella. Quien hace la obra es el Espíritu Santo y Él quiere hacer cosas grandes en su vida, cosas que tal vez usted no puede imaginar. Pero para que eso suceda hay que estar dispuestos a hacer la voluntad de Dios. Entonces María dijo: Aquí está la sierva del Señor; hágase conmigo conforme a tu palabra. Y el ángel se fue de su presencia. (Lucas 1:38). María se entrego a Dios por completo, dejando que Él dirija su vida.

 

Si usted quiere agradar a Dios, entonces es necesario dejar a un lado la voluntad propia y dar lugar a la voluntad de Dios. Él nunca se equivoca y tiene lo mejor para usted. Si usted se rinde con un corazón sincero y le entrega su vida al Señor Jesús, para que sea hecha Su voluntad, entonces usted estará dispuesto a renunciar y a sacrificar su propia voluntad y puede tener la seguridad de que algo grande va a suceder en su vida. Dios los bendiga.

 

Obispo Paulo Roberto.

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